Con fuentes renovables: Buscan llegar al 2025 con el 70% de energía verde

nathaly-zambrana

septiembre 22, 2021

Las autoridades gubernamentales indicaron que el sector de hidrocarburos y energías contribuye a un solo propósito, que es el cambio de la matriz energética amigable con el medio ambiente.

Bolivia apuesta por la generación de energías limpias como parte de su compromiso con el cuidado del medio ambiente; por ello, el objetivo para 2005 es cubrir el 70% de la demanda de electricidad con fuentes renovables, a través de la hidroeléctrica, solar fotovoltaica, eólica y de biomasa, que permitan desplazar paulatinamente el uso de recursos hidrocarburíferos. Así lo explicó ayer el viceministro de Electricidad y Energías Alternativas, José María Romay, durante su participación en la reunión ministerial virtual “El papel de la energía hidroeléctrica en la transición energética”, organizada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Organización Latinoamericana de Energía (Olade) y la Asociación Inter nacional de Energía Hidroeléctrica (IHA). Romay indicó que el sector de hidrocarburos y energías contribuye a un solo pro pósito, que es el cambio de la matriz energética amigable con el medio ambiente. Dijo que Bolivia promueve esos proyectos que permiten reducir el consumo de recursos hidrocarburíferos y, de ese modo, obtener mayores volúmenes que se pueden comercializar a mejores precios en el mercado exterior, lo que se traduce en mayores ingresos para el país, explica un comunicado de prensa. “Todos los esfuerzos emergentes para la integración de fuentes renovables a la matriz energética nacional están enmarcados dentro de los trece pila res de la Agenda Patriótica 2025, mismos que se encuentran acorde a los compromisos asumidos a nivel mundial para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la protección y preservación de nuestra Madre Tierra”, enfatizó el viceministro, En la actualidad el Estado produce 1.600 Megavatios (MW) de energía eléctrica, de los cuales entre 30 y 57% provienen de energías limpias, siendo su máxima participación durante los meses de enero y febrero, ya que dependen de la estacionalidad de los recursos renovables, que forman parte de la matriz energética.