Conmovedora historia del chileno que llegó a la cumbre de un volcán en silla de ruedas

nathaly-zambrana

octubre 7, 2021

Al subir el volcán en silla de ruedas, Gabriel quería demostrar que su vida no iba a estar condicionada por su enfermedad, sino por lo que él quería hacer.

Gabriel Roa llevaba años en silla de ruedas y tenía un sueño: ver el amanecer desde el alto de una montaña. Y en 2011, con la ayuda de sus amigos, lo logró. Hoy volverá a hacerlo, pero, esta vez, caminando.

Tuvimos que planear durante meses cómo podrían llevarme en silla de ruedas a una cumbre, porque nunca se había hecho. No había experiencias similares en el mundo. Teníamos que asegurarnos de todo, estar atentos a cualquier eventualidad yo quería demostrarles que

podía valerme por mí mismo, que tenía un montón de amigos que me iban a ayudar en lo que necesitara. De alguna forma, con este viaje les daba esa tranquilidad. Fuente de la imagen, Proyecto PanzerPie de foto, “Subir el volcán era como el capítulo final de esa etapa oscura, de sentir que yo soy capaz de hacer más cosas», dice Gabriel.

Yo pasé una etapa muy difícil años atrás. En 2005 caí en una depresión y estuve casi dos años en cama, postrado. No encontraba trabajo, no había ofertas laborales. Pero logré salir de eso y me parecía que subir el volcán era el capítulo final de esa etapa oscura y (el inicio de uno nuevo, el de) sentir que diez años después, el chileno decidió cobrar su palabra. Y así es como reunió al mismo grupo que en la madrugada de este 7 de octubre iniciará nuevamente la ascensión al volcán Antuco.

«En 2011 un equipo de personas traccionaba a Gabriel. Ahora es al revés: es Gabriel quien nos transportará a nosotros; iremos a su ritmo. Pues en la montaña, el ritmo lo dicta el más lento, no el más rápido», dice Claudio Brito, amigo de Gabriel y jefe de la expedición llamada «Proyecto Panzer».

Esta vez, sin embargo, el viaje será diferente: gracias a diversos tratamientos, Gabriel hoy puede caminar, y aunque lo hace en cortas distancias y a una velocidad menor, quiere hacerlo a pie.

«Él quiere transmitir un mensaje: que nunca hay que bajar los brazos, porque la lucha diaria hace que las personas logren lo que realmente quieren», agrega.