Dirigentes y abogados que se oponen a Ley de Ganancias Ilícitas estuvieron de la mano del gobierno de facto de Jeanine Áñez

nathaly-zambrana

octubre 14, 2021

Los dirigentes gremiales Francisco Figueroa y Jesús Cahuana, el líder de los cooperativistas mineros, Bruno Arguedas, y el abogado William Bascopé se oponen al Proyecto de Ley “Contra la legitimación de ganancias ilícitas, financiamiento al terrorismo y financiamiento de la proliferación de armas de destrucción masiva o no convencionales”, porque estuvieron de la mano del gobierno de facto de Jeanine Áñez.

En el caso de Figueroa, fue militante del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), amigo de Gonzalo Sánchez de Lozada y Carlos Sánchez Berzaín, además de que llegó a ser diputado suplente por Unidad Cívica Solidaridad (UCS). En su trayectoria como dirigente, el gremial consiguió aplazar varias veces el pago de créditos de su sector con amenazas de paros y movilizando a sus afiliados.

Sin embargo, el secretario ejecutivo de la Confederación de Trabajadores Gremiales de Bolivia, Juan Carlos García, informó en enero de 2021 que su sector no acataría un paro convocado por dirigentes del transporte público.

Por otro lado, los trabajadores gremiales de base desconocieron la representación de Figueroa, quien se perpetuó en el cargo desde 1994 y sólo defiende sus intereses personales en desmedro de la mayoría.

Según publicaciones, Figueroa ha establecido una camarilla junto a otros importantes gremiales que han podido establecer influencia sobre el sector, pero que no conlleva una representación total, sino parcial.

Por otra parte, después de que fuera diputado por el MNR, estuvo siempre al lado de la Central Obrera Boliviana (COB) y otros dirigentes de base y no fue observado por ninguno de ellos.

Se dice también que es aliado de Luis Fernando Camacho, junto a “Toño” Siñani, dirigente principal de la Federación de Comerciantes Minoristas del Distrito 6 de El Alto.

Hasta 2006 fue dirigente, pero después de un congreso salió elegido Braulio Rocha en Oruro y Figueroa fue desconocido por el sector y fue expulsado varias veces desde ese ampliado, porque no tiene representatividad.

El expresidente Evo Morales no quiso negociar nada con él porque su modo de operación está basado en la extorsión.

Es oriundo de Tarija, pero no vende nada en la actualidad y se dedica a defender a los gremiales mayoristas y contrabandistas que financian sus actividades.

Por su lado, el dirigente gremial de Santa Cruz, Jesús Cahuana, es exconcejal y actual aliado del gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, fue aliado del líder de Unidad Nacional (UN), Samuel Doria Medina, y de la exalcaldesa de El Alto, Soledad Chapetón, para crear dirigencias paralelas en la ciudad de El Alto.

Siempre fue contrario al Movimiento Al Socialismo (MAS) y estuvo de la mano con el gobierno de facto de Jeanine Añez y el exministro de Gobierno, Arturo Murillo. En 2019, estuvo constantemente reunido con Camacho.

A su turno, el abogado Williams Bascopé fue candidato a primer diputado plurinominal por La Paz por “Juntos”, que era la agrupación política de la expresidenta de facto Jeanine Áñez.

Se trata de una persona que no repara en medio alguno para lograr sus fines, satisfacer su ego y apetito por el poder, por lo que no por nada coqueteó con diferentes frentes políticos de diferentes raíces ideológico políticas, pues además de su postulación junto a Áñez (derecha) ahora es cercano a Comunidad Ciudadana (CC), de Carlos Mesa. Tiene varios artículos suyos marcadamente contra el Movimiento Al Socialismo en dos portales:

Hace varias semanas aparece en numerosos medios de comunicación como “abogado constitucionalista” y “analista” y es un furibundo detractor de la futura Ley contra la legitimación de ganancias ilícitas.

Afirma que el instrumento legal es copia de una norma de Venezuela, que afectará a todos los bolivianos de diferentes rubros y profesiones, que 25 de sus 59 artículos son inconstitucionales y que los sectores sociales temen ser investigados por su actividad informal.

Hace varios meses, busca cobrar protagonismo mediático y en redes sociales, e incluso en 2019 apareció ya como acérrimo opositor al gobierno de Evo Morales.

En el mismo bando está el vicepresidente de la Confederación de Cooperativas de Bolivia (Concobol), Braulio Arguedas Arancibia, que fue militante del Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR) y acusado en numerosas oportunidades de recibir recursos económicos para reconocer a incipientes cooperativas del país.

Arguedas utiliza un casco de cooperativista minero, pero nunca fue trabajador del subsuelo. El casco le fue entregado por los cooperativistas auríferos de La Paz en un congreso y desde ahí no se lo saca para aparentar que es minero.