La economía de Bolivia será la quinta que más crezca en Sudamérica en 2021, según el Banco Mundial

nathaly-zambrana

octubre 7, 2021

El organismo internacional subió de 4,7% a 5,5% la proyección de crecimiento de la economía boliviana para 2021. Esa previsión es superior al 4,4% estimado en el Programa Fiscal Financiero del BCB.

Pese a la coyuntura complicada debido al Covid-19 y el panorama incierto que se vislumbra por posibles conflictos sociales en el país, el Banco Mundial ha mejorado las previsiones de crecimiento de la economía boliviana y proyecta un crecimiento de 5,5% para este año. Así lo refleja en su estudio “Recobrar el crecimiento: Reconstruyendo economías dinámicas pos-Covid con restricciones presupuestarias”.

La proyección del organismo internacional para el país es superior a la tasa de 4,7% de crecimiento que había previsto en abril de este año. De igual manera, es mayor que el 4,4% estimado en el Programa Fiscal Financiero del Banco Central de Bolivia (BCB).

La economía de Bolivia, según el Banco Mundial, será la quinta que más crezca en Sudamérica. Será superada por el crecimiento de las economías de Perú (11,3%), Chile (10,6%), Colombia (7,7%) y Argentina (7,5%) y será mayor que la expansión de las economías de Brasil (5,3%), Paraguay (4,3%), Uruguay (3,4%) y Ecuador (3%).

Cabe recordar que, la economía boliviana viene mostrando signos de recuperación, de acuerdo con lo expuesto por el Ministerio de Planificación a finales de septiembre. La actividad económica a julio de este año creció un 9,2% impulsada por el dinamismo de la minería, la construcción, el transporte y el almacenamiento.

El año pasado la economía boliviana se contrajo en -8,8%, según el Banco Mundial. Para 2022 el organismo internacional prevé un crecimiento del 3,5% y para 2023 de solo un 2,7%.

El organismo internacional señala que la región de América Latina y el Caribe está saliendo de la crisis de Covid-19, pero la recuperación es más lenta de lo esperado, y las secuelas que ha dejado en la economía y la sociedad tardarán años en desaparecer. Ahora más que nunca, es necesario recuperar un crecimiento dinámico, inclusivo y sostenible para reparar tanto el legado de la pandemia como las necesidades sociales persistentes.

Por otra parte, si bien han aflorado algunos “brotes verdes” industriales que brindan nuevas vías para el crecimiento, cada vez es más evidente la urgencia de abordar agendas políticas desatendidas durante mucho tiempo que frenan el crecimiento en la región.