Muere Filemón Barba, un ícono cruceño de la fotografía

nathaly-zambrana

octubre 10, 2021

Sin lugar a dudas Don Filemón Barba retrató durante más de 60 años, a un sinfín de personas en ese escenario que con los años se convirtió en su estudio personal, la plaza principal de Santa Cruz, 24 de septiembre, donde su vieja cámara a blanco y negro, fue su más leal compañera.

La Santa Cruz de antaño con sus bancos emblemáticos y la nueva con sus asientos de hormigón armado. han sido protagonistas de sus fotografías, en los que posaron, diferentes referentes de la ciudad, nacionales e internacionales, así como la misma comunidad que no podía abandonar el lugar sin llevarse un recuerdo plasmado en una instantánea.

Don Filemón siempre recordó en sus entrevistas que él empezó a trabajar como fotógrafo cuando tenía 14 años, pero ya desde los 10 acompañaba a su padre y hasta se hacía cargo de la cámara cuando éste se ausentaba por algunos minutos, y fue la fotografía que le sacó a un amigo de esa época que le permitió darse cuenta cuanto amaba este arte y sin titubear le mostró feliz y orgulloso a su padre, quien no podía creer la habilidad de Filemón, una habilidad que aprendió de solo mirarlo a él.

Hoy por hoy don Filemón ha tenido que partir a un mejor lugar, a un mejor escenario, a un estudio sin igual, donde seguramente seguirá con su prolijo, dedicado y minucioso trabajo de retratar lo más hermoso de un paisaje.

Desde donde quiera que esté, este personaje distintivo y ejemplo a seguir, por su perseverancia y amor a su trabajo, debe sentirse feliz de saber que su arte podrá ser visto y disfrutado por muchos. Jamás dejó de sonreír y de sentirse orgulloso por lo aprendido en tantos años, por lo que le dejó su padre y por lo que él hizo durante toda su vida, fotografiar momentos únicos, envueltos de alegrías, tristezas, sueños, y dejarlo todo en un museo, junto a su vieja cámara.

Mariana Fátima Barba es quien se encargó de guardar las pocas imágenes que su padre recopiló de todo su trabajo, y éstas permanecerán encofradas y protegidas en un pequeño álbum, que sin duda será parte del legado que deja nuestro cruceño de oro a la ciudad que lo vio nacer y transformarse en el mítico fotógrafo que fue y seguirá siendo, en la memoria de todos los que fueron revelados en un retrato.