Sobre el material nuclear de vigilancia: Por incumplir acuerdo, ONU denunció al régimen de Irán

nathaly-zambrana

septiembre 27, 2021

El OIEA indicó que Teherán le impidió el acceso a una planta de fabricación de componentes para centrifugadoras, y recordó que todas las actividades relacionadas con los equipos identificados de la agencia y las instalaciones iraníes “son indispensables”.

El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) denunció ayer domingo que el régimen de Irán le negó un acceso “indispensable” a una planta de fabricación de componentes para centrifugadoras. La agencia atómica de la ONU no pudo entrar en el taller de componentes para centrifugadoras TESA Karaj, en Irán, el pasado 12 de septiembre, lo que va en contra del acuerdo alcanzado con la República Islámica semanas atrás, indicó el OIEA en un comunicado. Según el texto, el director general del OIEA, Rafael Grossi, reiteró que la ejecución de “todas las actividades de la agencia” relacionadas con los “equipos identificados de la agencia y las instalaciones y localizaciones iraníes” son “indispensables”. En el reporte, Grossi informó a los países miembros que la República Islámica permitió el resto de accesos entre el 20 y el 22 de septiembre. Así, los inspectores del OIEA pudieron llevar a cabo sus labores de vigilancia y reemplazar los dispositivos de almacenamiento en “todas las ubicaciones necesarias” salvo en el taller TESA Karaj, según el comunicado. El pasado 12 de septiembre la agencia atómica anunció haber alcanzado un acuerdo con Irán sobre el material de vigilancia del programa nuclear, días después de haber denunciado una falta de cooperación por parte de los iraníes. “Los inspectores del OIEA están autorizados a intervenir para mantener el equipo y reemplazar los discos duros”, informó la agencia de la ONU en un comunicado conjunto. Grossi, quien este año ya viajó en dos oportunidades a Teherán, afirmó que “la continuidad de las operaciones de los equipos de la agencia aquí (en Irán) es indispensable para ofrecer las necesarias garantías y la información al OIEA y el mundo de que todo está en orden”. En virtud de una ley aprobada en diciembre por su Parlamento, Irán restringió en febrero el acceso de los inspectores del OIEA a algunas de sus instalaciones nucleares. Aun así, se alcanzó un compromiso para garantizar un cierto grado de vigilancia, pero este expiró en junio. El último informe del OIEA llega en medio de unas negociaciones estancadas para reavivar el acuerdo sobre el programa nuclear iraní de 2015, alcanzado entre las grandes potencias y Teherán. El pacto ofrece al régimen persa el fin de una parte de las sanciones internacionales a cambio de que el país prometa seriamente que no pretende dotarse del arma atómica y reduzca de forma drástica su programa nuclear, bajo control de la ONU. Pero tras la retirada unilateral de Estados Unidos de este acuerdo, en 2018, bajo la presidencia de Donald Trump, Irán también dejó de lado buena parte de sus compromisos e incumplió en reiteradas ocasiones lo acordado.